De la Junta Monetaria a la Junta Directiva
En el debate de los últimos días muchas personas se han referido a la Junta Monetaria. Esta era la autoridad monetaria previa a la Junta Directiva que actualmente lidera la política del Banco de la República. Pero ¿cuál era su objetivo?, ¿quiénes estaban en esta junta? Y ¿qué tan diferente habrían sido las personas en la dirección del Banco si la Junta Monetaria no se hubiera abolido?
En 1963, en medio del choque inflacionario más grande en la historia de Colombia el gobierno buscó alinear las políticas cambiaria, monetaria y fiscal en una sola entidad, siguiendo las experiencias de Ecuador, Paraguay, y Guatemala (país donde todavía hay una Junta Monetaria). Por tanto, los ministros de Hacienda Carlos Sanz de Santamaría y Diego Calle Restrepo usaron su buena reputación en el sector privado para pasar las autoridades de la junta del Banco de la República en la hasta entonces estaban los bancos, los gremios, y el gobierno a una Junta en la que todos los votos menos los del gerente eran de personas elegidas por el presidente.
El gobierno estaba representado en la Junta Monetaria por los ministros de Hacienda, de Fomento, Agricultura y el jefe del Departamento Nacional de Planeación, mientras el Gerente del Banco era el único voto que no estaba bajo el presidente ya que era elegido todavía por la Junta Directiva del banco. Después se adicionaron sin voto a las reuniones el Superintendente Bancario, el director del Incomex y el secretario de la presidencia. También la Junta tenía dos asesores económicos sin voto, que eran las posiciones más altas que un economista.
Entre 1963 y 1991, la Junta Monetaria cuyo objetivo principal era promover el crecimiento del país, ejerció los designios económicos del país a través de un foco muy fuerte de la política cambiaría, un alto control del sector bancario y un bajo control de la inflación.
En la discusión por una mayor independencia del Banco de la República del gobierno (la Junta Monetaria) y de los privados (la anterior Junta Directiva) se dejó como representante del gobierno al ministro de Hacienda, y se determinó la elección de cinco codirectores a razón de dos por cada presidente (en teoría), a menos de que alguien fallezca (cosa que no ha pasado) o que alguien renuncie antes de que terminen sus cuatro años (cosa que ha pasado varias veces). El séptimo voto de la Junta actual recae en el gerente del Banco, quien es elegido por los demás miembros de la Junta.
¿Quiénes han sido miembros de la Junta?
Un análisis sobre las biografías de los miembros de la Junta del Banco de la República desde 1991 muestra que esta ha estado altamente concentrada en género, origen geográfico, y universidad de pregrado, pero a la vez que ha estado compuesto con personas de altas calificaciones técnicas. Sólo el 10% de las personas en la junta han sido mujeres y el 54% nació en Bogotá. Todos los miembros de la junta han tenido un pregrado universitario, 85% al menos una maestría y el 40% de quienes han pasado por la Junta un doctorado. Entre los títulos de pregrado las personas de la junta el 80% es en economía y estos títulos están altamente concentrados, dado que el 76% de los miembros de la Junta estudiaron en tres universidades: la mitad de los títulos de pregrado son de la Universidad de los Andes, 13% en la Universidad Nacional y 13% en la Universidad Javeriana.
Ahora, si bien no es posible saber cómo hubieran sido los nombramientos en casos de que la Junta Monetaria persistiera, sin embargo, con excepción del ministro de Desarrollo Económico los demás cargos siguen existiendo. Por tanto, podemos comparar qué hubiera pasado sí la Junta Monetaria no hubiera dejado de existir: Lo primero, habría más mujeres pese que no ha habido mujeres gerentes del banco de la República, ni ministras de Hacienda, las siete ministras de comercio, las cinco directoras de planeación nacional, y las tres ministras de agricultura sumarían un 17,4% del total de los cargos con votos de la Junta Monetaria. Lo segundo, menos bogotanos habrían estado en la Junta durante los 90s y el primer lustro de los 2000.
Fig 1. Proporción de los nacidos en Bogotá
Elaboración propia.
La línea dorada representa la Junta Directiva actual, la línea azul el contrafactual
En cuanto a la educación un similar número, 38%, tendría al menos estudios de doctorado y un 64% una maestría. Finalmente, sobre la composición de la universidad de pregrado el mayor cambio sería que más gente provendría de universidades distintas a las tres nombradas arriba.
Fig 2. Proporción tres universidades
Elaboración propia
La línea dorada representa la Junta Directiva actual, la línea azul el contrafactual
Estos números se pueden leer de varias formas, sin embargo, hablaré de la que parecería más obvia, haber sostenido la Junta Monetaria o volver a ella garantizaría una mayor diversidad sin perder algunas de las ganancias en el nivel técnico. Por el análisis cualitativo y los testimonios de la época quizá esto sólo sería cierto nominalmente, dos de los grandes problemas de la Junta Monetaria era que cada cual velaba para sus propios intereses entonces el debate no era sobre la situación del país sino la situación de los sectores, el segundo habría poca estabilidad de las personas en los cargos, una de las grandes ventajas de la Junta actual es la duración de los codirectores, la alta rotación de los ministros entorpece tanto la ejecución de políticas e incrementa reprocesos.
En el debate he leído que algunas personas confunden la Junta Monetaria con la Junta Directiva previa a la Constitución del Banco, que incluía miembros de los gremios y los bancos. También que muchas personas evalúan a la junta monetaria por su control de la inflación lo que si bien era importante no era su único, ni su principal objetivo. Pero eso lo escribo otro día porque esta vaina ya está demasiado larga.